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jueves, 23 de septiembre de 2010

Vuelvo a caminar

Hoy, temprano por la mañana y después de mucho tiempo, he vuelto a caminar largo rato con mi perra.  Como siempre que camino, he tomado varias decisiones. Estoy contento. Hoy es el día de la primavera. Ahora riego el  jardín mientras espero que hierva el agua que he puesto en la tetera.

Café por la mañana. Pan pita integral en la tostadora. Mantequilla Laive (eso no debería), mermelada de piña endulzada con yacón (Chío estaría orgullosa). Hoy tengo una larga jornada. Me gusta todo lo que estoy haciendo en estos días. Estoy contento.

Los cursos que dicto en Barranco están llenos de gente talentosa e inteligente. Aprendo de sus dudas, de sus preguntas. Aprendo del alma humana. De las pujas internas. Aprendo de mí. Por los retos que me ponen, comienzo a decir cosas nuevas, descubro nuevas maneras de explicar las mismas cosas. Quizás en eso consista ser maestro.
Me gustan mis clases en Barranco pero, con pena lo digo, este año ya no voy a dictar más por allá. Me voy a concentrar en montar mi Escuela de Desarrollo de la Inteligencia Empresarial en Lima Norte. A Barranco volveremos en el 2011. Si pues, ya lo entendí. esa es la principal novedad de la caminata de hoy. Yo dictaré los cursos intensivos de los fines de semana. Por lo menos al comienzo.

Hoy mi día es intenso. Tengo larga jornada con una empresa que asesoro y que me ha planteado un reto grande. La empresa quiere crecer, pero para crecer necesita ordenar todos sus procesos. ¿Cómo ordenamos todos los procesos en dos meses? Tatatatán. Quinta sinfonía de Bethoven.

Y al final de la tarde me reuno con el personal - y sus parejas - de uno de los mejores restaurantes que se ha abierto este año en el Perú. Vamos a conversar sobre como debe uno manejar la economía familiar. Me encanta como este restaurante se preocupa de su equipo. Y me encanta el espacio y también, por supuesto, comer ahí.

Buenos días.

Pdta. Las hortensias están floreciendo, hay botones que anuncian que pronto habrán rosas en los rosales. Y he puesto unas lentejas en la olla. ;o)


El primer Curso Intensivo se dicta el 9 y 10 de octubre. Toda la info en http://www.diempresa.com/


jueves, 21 de enero de 2010

Ayuno Día II

Hoy es mi tercer día de ayuno y, lo he logrado hasta ahora :o)!!. A mi aparato digestivo no ha entrado ningún sólido desde el lunes a las 5 de la tarde. Agua de papa (la hago riquísima), agua mineral sin gas y un par de tasas de café sin azúcar por día.

Pero vamos por partes y sin cantar victoria, que el tema cada vez se pone más difícil. Ayer comencé el día temprano a pesar que me acosté tarde.

Hago un recuento: el primer día de ayuno me cargó de energía. Trabajé mucho desde temprano y por la noche, como seguía sin sueño, escribí para este blog y el de la www.mula.pe (2mil32), así que mi jornada del martes acabó en realidad el miércoles a la 1:30 a.m.

Ayer, miércoles, comencé mi jornada laboral a las 5 a.m. Es decir, el ayuno no me generó más sueño. Y aproveché porque tenía que entregar los guiones de unas charlas que debo dictar la próxima semana en Los Olivos, calzar y delegarle a R el trabajo de coordinación de las fechas de otros seminarios que debo dictar a partir de febrero en varios pueblos de pescadores de la costa, ir a una reunión para un trabajo que estoy acabando sobre el problema del alcoholismo en algunas comunidades de la selva; para finalmente, concluir mi jornada laboral afinando con el equipo de la empresa que me contrata, las presentaciones de la próxima semana en Los Olivos.

Comencé a las 5 a.m. y terminé todo esto a la 1 de la tarde. Bien. Hasta ahí, bien.
Claro, en la reunión de la selva apareció Satanás con unas galletitas que felizmente no toque. Un café al que no eché azúcar, etc.
Pero ante mi osadía, Sátanas mandó en la tarde una prueba de fuego: recogí (por fin, perdón por la demora y gracias por insistir) de Radio Capital mi "canasta navideña" (dos cajas grandes llenas de productos de esos que vienen en una canasta navideña). ¡Miércoles! ¡Qué tentación! Jajaja ¡y qué tortura en estos días!, un par de bolsas de manjar blanco que me activaron mis ganas de comerme unos panqueques, galletas, ravioles, fideos, lasagnas y bolsas de salsa roja, cantidad de latas de duraznos, peras, piñas, frutas varias al jugo, panetones, vinos, una caja de Vizzio,... a varias de esas cosas si no hubiera estado en ayuno le hubiera dado vueltas.
Pero resistí a ese ataque diabólico gracias a que decidí irme a la playa a aprovechar el sol que salió ayer.

Pero, ante este ataque visual pantagruélico, mi estómago y mi cerebro reaccionaron mal. Rumbo al sur he tenido tentaciones de parar en panaderías y cafés para empujarme alguito.
Debía comprar agua y en la carretera pensaba si comería o no cualquier grasada en bolsa mientras compraba el agua. Dejé pasar varios grifos para evitar la tentación y en el que finalmente decidí parar, ¡diablo de nuevo! Había un mostrador de panadería y estaba recontra bien surtido.

Asceta. Se me acaba de venir esa palabra a la cabeza. Bueno, creo que finalmente, ayer me comporté como todo un asceta. Sólo compré dos botellas de agua mineral sin gas y a la playa.

La playa elegida estaba con gente y repleta de vendedores alegres por el sol y las ventas. Tampoco eramos tantos bañistas pero había su gente y la gente estaba con ganas de gastar. Pasaban con cervezas, platos de cebiche y jaleas, heladeros, hasta alguien que gritó ¡tamalitos! ¡tamalitos! uff!.
Pero nada. Asceta. Con todas las tentaciones pero asceta. Me salvó una cosa probablemente: dejé la billetera en el carro.

Llegué a mi casa y yo había desembalado todas las cosas de las cajas navideñas de Radio Capital pero no las había guardado. Craso error. Estaban todas las cosas sobre los muebles de la cocina para ser guardadas. Y yo me moría de hambre. Y no tenía agua de papa (mi desayuno, almuerzo y cena) hecha.

Y son treinta minutos que tiene que sancochar la papa.

Asceta. No abrí ni un paquete de galletas. Ninguno de los panetones. Ninguna de esas latas de frutas al jugo que me hubieran caido tan bien. Asceta.

Felizmente que había llamado a Lourdes para que me haga unos masajes. Felizmente que se me ocurrió como mecanismo compensatorio. Y ella llegó a las 7:20 p.m. y me salvo, y me dejó con sueño y entonces, luego de mis dos últimos vasos de agua de papa, me dormí a las 10 p.m.

No fue fácil mantenerme en el ayuno ayer. Además el sol, la playa y el agua de mar dan hambre. La cosa con el hambre es así: en la mañana todo es más fácil. Pasa una hora y ya no tienes problemas, resistes bien. El problema de las necesidades de llevarse algo a la boca se acrecienta por las tardes y en las noches. Tu cuerpo pide. Si no le das, al rato igual se calma, pero luego vuelve a pedir. Y tu cerebro, que está programado para activar tu conciencia tragona trabaja llamándote la atención. Pero se puede. Uno puede mantenerse dos días a punta de agua de papa. Y seguir trabajando normal.

Listo, hoy ya es el final. Me comprometí con Chío a tres días de ayuno. Le quiero sacar la vuelta pensando que oficialmente tres días sin comer se cumplen a las 5 de la tarde de hoy. Pero creo que esperaré a mañana para comer algo sólido. ¿Podré?

Mi jornada laboral es más relajada hoy. Igual he llamado a Lourdes para que me haga masajes también hoy. Drenaje linfático toca. Ese ayuda a eliminar las impurezas de la sangre (o algo así). Y tengo mi taller de Improv Comedy en la noche. Ahí tengo que corretear y estar mosca. Me vendría bien comer algo antes. Ya, ya, ya. ¡Fuera diablo, fuera!
Agua de papa bendita, flor de desayuno, allá voy.

Las mañanas son más tranquilas respecto al hambre.

sábado, 16 de enero de 2010

Las montañas de chocolate

Ayer mi amiga W me llevó a conocer la montaña de chocolate que está coronada por nieve. Pensé que era una pero no, vi dos montañas. Y es loco porque, en realidad, pudiese ser que existiesen más... tres, cuatro, cinco montañas. Podría haber un valle de montañas de chocolate cubiertas con nieve de vainilla y la nieve cubierta por una capita de chocolate adicional.
Observar el paisaje es ya maravilloso. Pero más maravilloso es adentrarse en él. A punta de caminar sobre la montaña uno descubre en un momento que ésta se hunde, que tiene fisuras. Podría entrarte miedo, pánico, podrías pensar que te vas a desbarrancar. Pero no, es una montaña tan blanda como el corazón del Chapulín Colorado que es imposible asustarse. Y oh montaña generosa!, uno puede acceder a su interior.
Y cuando uno accede al interior de la montaña descubre que existe dentro de ella una corriente subterránea de chocolate espeso. Puedes beber de esa fuente. Aplacar tu sed. Puedes incluso perder el pudor.

Es asombroso como uno, en estos tiempos, todavía puede descubrir cosas en la naturaleza.

Y yo que, más temprano, había hecho sudar a un pez espada. Sin maldad, pero a punta de ejercicios lo había hecho llorar entre cebollas, arder en ají amarillo, sonrojarse hasta el tomate. Y que en vez de llevarlo tomado de la mano de papas y arroces, había llevado al pecesito por entre una selvita colorida y ligera.

Pero así es pues cuando conversas de las cosas que se pueden hacer. Y W, que ha hecho muchas cosas admirables, puede aún sorprendernos con más. Mucho más cosas todavía. Como si recién empezará a caminar.

Y entonces claro, cuando uno descubre todas esas cosas aparecen como por arte de magia las montañas de chocolate.

lunes, 11 de enero de 2010

Las estrellas y el miedo irracional

Mi amiga Wendy se entera que me voy a Isla de Pascua y exclama ¡Mi isla favorita! y pasa a darme una serie rápida de consejos. El principal: coge un carro en la noche y anda donde no haya luz y mira las estrellas.

Woow
Yo digo que las estrellas le dan gracias a la noche porque encima de otro coche no pueden lucir tan bellas - dice Silvio Rodriguez - y es verdad.
Cogí un coche y me fuí 20 kilometros lejos del pequeño poblado de Isla de Pascua. Había estado ahí más temprano por la tarde. En la playa. Y volví a las 11 de la noche.
Isla de Pascua está en medio del océano. Y en medio del océano no hay luz eléctrica. Salvo en el pequeño poblado que tiene la isla. Pero estaba ya bastante lejos de él. Llego, bajo del auto, miro el cielo. Nunca vi tantas estrellas. El fondo oscuro del cielo y las lucecitas de las estrellas poblándolo. Increíble.

Estrellado por mis miedos
Pero no todo es perfecto. Mierda mis miedos. Estaba solo. A oscuras. Las estrellas sí, pero a oscuras. No saqué linterna. No llevé linterna. Tenía las llaves del carro. Las luces del carro pero era un despropósito prenderlas. Pero los ruidos de pasos ¿Miedo a qué Infante? ¿A los ladrones? ¿Qué ladrones huevón? Pero esos ruidos me hicieron volver al auto. Prendo las luces. Un perro se había echado al costado del auto. Amo a los perros. Pero claro. El miedo. No lo llame. Tonto yo, debí entablar amistad con él. Como siempre hago con los perros.
Solo lo dejé tranquilo y volví a apagar las luces. A mirar las estrellas.
Más ruidos. Otra vez el miedo. Tamare!
Pasos de caballo.
¿Miedo a qué? Mira las estrellas. ¡Mira a las estrellas Juan! Pero el miedo me lleva de vuelta al carro. Abre el carro. Mete la llave. Has contacto. Todo apresurado. Prende las luces. Un caballo sin jinete. ¡Miedo a qué huevón!
Más temprano Pa me había dicho. Maneja con cuidado.

En Isla de Pascua somos 5 mil personas y 7 mil caballos. Los caballos andan sueltos.
No le tengo miedo a los caballos.
Me encantan.
No le tengo miedo a los perros. Tampoco le tengo miedo a las personas. Pero la mezcla de oscuridad y ruidos me generan al parecer algún tipo de miedo que - aunque creí que ya no existía - se, ahora, que aún está ahí.
Pero sigo, intentando, apago las luces y continuo con el espectáculo que me regala la naturaleza. Las estrellas.

Y pienso en el pasado.

En los miles de años donde no había luz eléctrica y la vida transcurría con su espectáculo nocturno ¿Cuánto puede enseñar mirar las estrellas? ¿Cuánto conocimiento al alcance de cualquier ojo y cuantas sensaciones hemos perdido? ¿Cuánto enseña el silencio, la ausencia de ruido?

Pero ahí estaba el puto miedo no dejándome disfrutar del todo. Miedo absurdo. Risible pero incontrolable. Miedo castrador ¿De dónde vienes? Hollywood y Tiburón. Hollywood y el hacha por la espalda. Películas absurdas ¿serán ustedes la causa de estos miedos?
Y recuerdo mis miedos infantiles a la oscuridad. A cruzar el pasadizo que llevaba a mi cuarto. De niño las distancias mínimas pueden parecer grandes. Tuve miedo a la oscuridad de chico. Ese miedo me acompañó hasta un viaje a Obrajillo con mis amigos de la facultad de Artes de la Católica. Recuerdo que fuimos caminando hasta Canta y regresamos tarde. De noche. Uno tras de otro, en colita. A oscuras adivinando el camino. Jajaja. Ahí estaba el miedo. Aún con gente tuve miedo. Hasta que llegamos al campamento.

Los miedos impiden el disfrute. En Pascua no hay asesinos ni asaltantes de caminos. No hay lugar para desconfiar. O sea: un asalto con ataque físico sería una cosa novedosa en la isla. Pero eso no importa. El espectáculo de la naturaleza versus esos miedos. El subconsciente.

Y ahí estuve yo perdiendo la batalla. No pudiendo bajar a la playa para echarme un rato sobre la arena a contemplar las estrellas. Para disfrutar de ese espectáculo que es tan difícil tener en otros lugares de la tierra. La tierra que está ya convertida en un gran foco.

Te admiro Thomas Edison pero no admiro el uso y abuso que hoy hacemos de la luz eléctrica.

Así que nada. El cuento termina conmigo derrotado. No soporte este miedo. No duré mucho a oscuras. Diez minutos, quince minutos con dos interrupciones. Y de vuelta al coche. Al camino de regreso. A la seguridad absurda del coche. De la luz eléctrica. A mi cabaña con sus focos. Al libro que leía. No me atreví a vivir una historia superior. No me atreví a la contemplación del espectáculo de la naturaleza. Probé sí, pero no me entregué. Tuve miedo y me regresé. ¿Cúal es la locura? ¿Quedarse o regresarse?

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jueves, 17 de diciembre de 2009

Identidad peruana

Una boca enorme de labios oscuros y carnosos pregunta en la Plaza de Armas de Lima mirando de frente al palacio de gobierno ¿Qué es lo peruano? ¿Qué somos? ¿Cuál es la identidad peruana?. Dos días después, otra boca, pequeña, de labios rosas y delgados, pregunta lo mismo sentada en una banca de un parque de Surco ¿Qué es lo peruano? ¿Qué somos? ¿Cuál es la identidad peruana?

Las dos bocas sufren como todas las bocas en el Perú de discriminación. Las dos bocas dicen que no se les reconoce el derecho de ser peruanas. Una por su tez oscura, la otra por su tez blanca. Lo mismo ocurriría si hubiese conversado con bocas marrones, amarillas, rojas, verdes. Las bocas peruanas sienten que las descalifican pero también se descalifican unas a otras.
Esa es una de las grandes anomalías del Perú. Por no decir que es una de las grandes huevadas que tenemos que resolver.

Sentido de pertenencia

Pertenezco a este país. Me gusta mi país. Me siento confortable con mis paisanos. Puedo ir de un lado a otro, entrar en cualquier casa, sentarme en cualquier mesa, hablar cualquiera de nuestros idiomas, bailar cualquiera música y sentirme cómodo. ¿Cuántos podemos decir esto en el Perú? ¿Cuántos tenemos la posibilidad de ser aceptados como iguales en cualquier lugar de nuestro país?

Y estas bocas preguntan ¿Qué hay que hacer? ¿Cómo se genera identidad? Y miran a Palacio de Gobierno y Palacio de Gobierno no contesta y se miran a si mismas y no saben que contestarse.

¿Qué hay que hacer gente? Para salir de una vez por todas de la discriminación entre nosotros. Esa que anula. Que nos mantiene en guetos. Esa discriminación que impide que fluya la energía, que impide que seamos más felices.

jueves, 3 de diciembre de 2009

¿Es que acaso no te está pasando nada nuevo?

Me reclaman que escriba de manera más frecuente en este blog. ¿Es qué acaso no te está pasando nada nuevo digno de contarse?
Buena pregunta que encierra una paradoja.
A veces, uno escribe cuando ya todo es antiguo y está en calma, cuando tiene tiempo de mirar hacia atrás. Cuando aparecen cosas nuevas, más bien, uno no las escribe, las vive.
Y yo estoy acostumbrado a vivir de manera intensa.

Ahora, por ejemplo, tengo una avalancha de nuevo trabajo: paso el día haciendo informes, elaborando propuestas; por lo demás, sigo atendiendo, aunque menos, a empresarios, artistas, profesionales independientes que desean mejorar sus perspectivas económicas. Creo que en estos dos últimos meses me he sobreexigido un poco. Y en los últimos días bastante más.

Por otro lado, se ha ampliado por estos meses mi radio de acción a generar programas para enfrentar el alcoholismo en comunidades con presencia de actividades extractivas y con programas de responsabilidad social que desean que sus grupos de beneficiarios mejoren su economía.

En cierta medida, todo este 2009 ha sido en términos laborales un año de transición que ha implicado sentar las bases para un giro en el modelo de mi negocio.

He estado también ocupado en reflexionar acerca de las actitudes, prácticas y temores de mi bobo corazón, interesantes descubrimientos aunque parciales aún, así que sigo en ello. Ya habrá reporte oficial. Si acaso.

Trabajé mucho con los campesinos cercanos a Marcará en el Callejón de Huaylas, ha sido mi acción de responsabilidad social más importante del año. Viajar cada mes para generar un concepto de desarrollo, formar a los campesinos y ver sus caras lindas mes a mes ha sido, probablemente, tan bonito como estar acostado mirándole la cara a la bella durmiente; tengo un hijito ahí, que espero crezca fuerte y sano. Debo confesar que en los últimos tres meses lo he abandonado. Son los Bancos Campesinos que he ayudado a formar. Me gustaría tener más tiempo para poder ir, pero en estos últimos meses el tiempo me es escaso.

Se me ha dado por ser alumno también. Ahora tomo clases de improvisación con Rita Fernández y clases de dramaturgia con César de María. Me gustan ambas, me alimentan mucho ambas. Quisiera tener más tiempo para ser alumno. Quisiera que más gente ponga su talento a disposición de los demás y nos invite a su casa a aprender de sus experiencias y conocimientos. Quisiera que existan más oportunidades entre la gente de buen espíritu para formarnos los unos a los otros.
Ya antes, en este año y los últimos meses del año pasado trabajé un poco la voz con Pilar Nuñez, hice dos Sadhanas - yoga kundalini - con Vania Ruiz y dos talleres de clown con esa alma buena que es Wendy Ramos. Gracias profes por recuperarme un poco, por darme un chance a pesar de mis cansancios y durezas, gracias por compartir su sabiduría y su don de gentes.

Desde fines de agosto hago radio, sábados y domingos en radio Capital y eso hace que me haya perdido el concepto de fin de semana. Es un costo alto que se compensa con la oportunidad de hablarle a los limeños sobre algunos temas que conozco bien.
También te he sido infiel blogcito amarillo. Tengo otros dos blogs más que alimento con frecuencia, uno en la Mula y otro en el portal de RPP.
Y, lo sabes, trato siempre de darme tiempo para escuchar a mis amigas y amigos.

Lamentablemente, este año he abandonado un poco la lectura, por suerte, en los últimos días se están encargando de darme una cucharita de tónico que abre nuevamente el apetito por la literatura. No soy constante con el tratamiento, pero espero que de efecto.

Valeriana está bien. Más madura pero igual de Vala. Me gusta tener a mi perra. Que me reclame atención, que me obligue a sacarla a pasear. Ahora ando indeciso con ella, se que viene su celo pronto, y pienso y pienso si la cruzo o no. Aun no tengo respuestas.

También tengo un animal nuevo en casa, una tortuga que L me regalo. Primero estaba en el jardín de afuera, ahora está en el de adentro. Es bonito y alucinado verla caminar desde el comedor cuando estoy escribiendo. Pero a veces ¡se me escapa! se pierde dentro de la casa, aparece en mi cuarto después de dos días de búsqueda. La última vez, se meo y se cagó y aprendí que la pila de la tortuga apesta bien fuerte.
Y me he quedado pensando sobre esa imagen: "se te escapan las tortugas Infante".
Pueda que sea cierto.

lunes, 6 de julio de 2009

El fin del mundo


O para los optimistas, el fin de un mundo. Como sea - y ni es un placer decirlo, y menos un agudo descubrimiento-, vamos camino al despeñadero. El tema que a mi me hace saltar las neuronas es el por qué seguimos caminando en fila rumbo a la segura muerte masiva.
Yo sinceramente preferiría dar la lucha. Hay que hacer un profundo ajuste en la manera como vivimos. Consumir menos todo. Cambiar radicalmente de patrón de "mundo ideal".
No conozco China aun y debería, pero si algo que asaltaba mi mente constantemente en mi viaje por Bangladesh y por India eran las reflexiones sobre qué tipo de pobreza había que erradicar y cómo.

497 millones de autos por año
Porque en la línea definida por las agencias mundiales la pobreza termina si cada pobre pasa a ganar un dólar más cada día. El círculo virtuoso pasa por incrementar la capacidad de ingreso para que se incremente la capacidad de consumo para que se genere bienestar y riqueza... y yo pensaba viendo las multitudes caminar por Dhaka, Delhi, Calcuta, Mumbai un dólar más al día para cada indio hacen mil cien millones de dólares al día, o sea multiplicado por 365 días: 401, 500 millones de dólares al año, osea para que te entre bien en los ojos USD 401,500´000,000 que sumados a los 492,750´000,000 dólares adicionales anuales que deberían producir como mínimo los 1,300´000,000 de chinos harían la suma de 894,250´000,000 de dólares anuales para nuevas compras.
La cifra es inmensa pero la realidad es peor. Convertida en autos de 2000 dólares tendríamos cada año 497 millones 125 mil autos más circulando al año, que es un huevo, si, es un huevo, pero, como digo, es peor. El asunto se agrava porque por cada dólar diario que producen los pobres, los ricos del mundo somos capaces de producir diez o más. Entonces... el problema se agranda y se agranda y se agranda cada año.

Se acerca el fin del mundo. O de una manera de vivir en el mundo. Vamos en fila todos paso a paso a trote veloz. Pronto, bastante pronto, comenzará la escasez, las epidemias, la lucha por los recursos, la violencia de los unos contra los otros, la reducción violenta de poblaciones. ¿Podríamos evitarlo? ¿Honestamente piensas que sin hacer cambios radicales podríamos evitarlo? Dime cómo, por favor.

Creo que es momento de una profunda revisión de conceptos tipo "modelo de desarrollo", "progreso". Creo que las nociones de progreso personal como acumulador de cosas para uso individual debe llegar a su fin. Lo siento, hay que poner fin al consumismo.

Es momento de imaginar otro uso del tiempo de las personas, cambiar totalmente la manera como vivimos. Frenar en seco porque al despeñadero lo tenemos al frente. Frenar en seco, frenar totalmente, aunque los que conduzcan las locomotoras de este tren de la muerte nos digan que no es posible.

domingo, 31 de mayo de 2009

2012


Dicen que en el 2012 ya el mundo será distinto. Dicen que lo dijeron los mayas y coinciden casi todos los grupos místicos de la actualidad. Ya no falta nada. 2012. Menos de tres años. Menos de mil días.
Por ello, grandes amigos, y sobretodo una gran amiga, han abandonado toda acción en el mundo de hoy. Lo único posible de hacer -me dijo ella hace unos meses - es buscar tu refugio. Recuerdo hoy esto porque ayer otra amiga vuelve a sacar el tema.

- Dicen que hay que irse al campo.
- ¿Sí? ¿quién dice? - respondo yo.
- Pues todos los grupos místicos concuerdan.
- La miro - y en esa mirada miro al mundo místico completo - y le pregunto ¿Qué podrías hacer en el campo? ¿Por qué te aceptarían?

Y pienso también ¿Qué podría hacer yo en el campo?

Dicen que las cosas cambiarán radicalmente. Dicen que que este mundo tal y como lo conocemos se acaba pronto. Dicen que hay claros síntomas que esto ya está pasando. Por ello, algunas mentes lúcidas ya han abandonado toda lucha por lograr hacer de este mundo uno mejor.

Yo pienso ahora seriamente en mi refugio. ¿Qué se hacer que pueda ser útil en el campo? ¿Qué herramientas tendré que aprender a utilizar? ¿Por qué me darán cobijo y compartirán sus tierras o su comida los campesinos? ¿Porqué compartirán conmigo su sabiduría? ¿Qué puedo darles yo si todo mi conocimiento occidental se vuelve inútil?



Pero pienso también ¿qué pasará si no sucede nada? ¿Cuánto combate que no dimos por hacer un mundo mejor terminó por hacer el mundo peor? Y esas reflexiones siempre me llevan a pensar en la relevancia del accionar social. ¿Qué toca hacer que sea relevante? ¿Qué nos toca hacer y a qué tenemos que renunciar con prisa?

Durante casi un año una amiga no pudo mirar una pantalla de computador. Su luminosidad la afectaba. Es posible que eso ocurra pronto con todos nosotros.

Si las ciudades colapsan colapsarán también los sistemas de distribución. Será difícil o imposible hacerse de combustible. Y será muy inseguro tener gasolina en el carro. Y volveremos a transportarnos de dos patas por largos trechos y pronto se gastarán las zapatillas.
No habrá posibilidad de intercambio de bienes a través del dinero. El dinero dejará de ser útil. Sólo las cosas realmente necesarias tendrán valor. ¿Cuáles son esas cosas? ¿Sabes producirlas?
En un panorama así las ciudades se vuelven de lo más frágiles. Vivir en la ciudad es garantía segura de hambre y muerte violenta.
¿Vamos camino a eso?

Ya hemos visto como una cosa de nada, la gripe porcina, causa que le demos la espalda completa a un país: México.
¿Así somos? ¿Así seremos cuando las calamidades se sucedan una tras otra? Ante la solidaridad o el egoísmo aparentemente el ser humano opta por el egoísmo.
¿Seguirá siendo así? Entonces busca tu refugio. ¿Qué sabes hacer por ti mismo? ¿Te acuerdas de Darwin?: sólo los más fuertes sobreviven. ¿Cuál será el conjunto de fortalezas vigentes después del 2012?

Busca tu refugio y prepárate para vivir en él.

jueves, 28 de mayo de 2009

Música para mover Molinos



Hace algún tiempo visito Molinos con cierta frecuencia. Molinos es un pequeño poblado a unos minutos de Jauja. Jauja en una ciudad cercana a Huancayo en la región Junín. Voy a trabajar en el Plan Puyhuan, una iniciativa de mi colega emprendedor social Fermín Torrejón. Se trata de una intervención integral para el desarrollo del pueblo. Yo voy normalmente por el tema de desarrollo económico y la educación.
Hace dos semanas, sin embargo, fui por algo distinto, un taller ligado a la reflexión sobre la vida. Ahí me encontré con Manuela Medina y con su hija María, mujeres nacidas en Islas Canarias, que se han trasladado desde Alicante, España a Molinos.
Ella llega a sumarse al equipo de Puyhuan. Su tarea principal será armar un coro de niños en Molinos y una orquesta musical. Manuela es graduada de un conservatorio de música.

En un alto del taller reflexiono con ella acerca del poder de la música. El poder de la música en Molinos. Aflojar las tensiones entre los ciudadanos del pueblo. Entre las instituciones. Vencer desconfianzas. Angelitos cantando. ¿Cuánto pueden lograr los angelitos cantando en un pueblo pequeño?

La niña que canta en el video es María. Tiene ocho años. Manuela es la de la guitarra. Acababan de llegar hace tres días a Molinos. Buena suerte.

Pdta. De seguro Manuela necesitará instrumentos. Si te sobra alguno... se aceptan donaciones.

jueves, 30 de abril de 2009

¿Qué pasó con el Camote?

Salgo a caminar con Valita, mi perra. Ella nunca sabe si apuntar al carro o si ir a la puerta de salida. Bueno, si sabe. Siempre va hacia el carro, pero soy yo el que no siempre cojo el carro. Es que tengo dos zonas para caminar. A una voy en carro y Valita nunca sabe de que plan ando. Como ahora el sol anda majadero, me quedo por casa (aquí todavía el sol es una garantía diaria) y he abandonado momentáneamente el malecón. Siempre pienso que debería haber un sistema de información que me permita saber si el malecón está nublado o si asomó el sol. Igual con las playas del sur. Sobretodo ahora que el otoño sigue siendo verano o por lo menos está transformado en primavera en algunos barrios de la ciudad. Pero bueno, el asunto que una vez que abro la puerta de la casa, Valita sale disparada.

Mi perra tiene tremendo físico. Desde chica camina mucho. Me acompaña en mis caminatas largas, las de 2 y media horas o tres. Resiste sin tomar agua. No es como Lego el perro de Karine que apenas si puede andar 10 cuadras y ya está exhausto. Valita corretea incansable. Corretea a las palomas del malecón, con los perros en los parques y de alguna manera aprendió también a perseguir carros. Corretea a las palomas del malecón, con los perros en los parques y de alguna manera aprendió también a perseguir carros. Esto último ocurrió en Antioquia, el lugar que me presentó la chica que me enseñó el juego de descubrir las palabras que se esconden detrás de las letras de las placas de los carros. Valita es o parece, una perra de chacra urbana. Me gusta eso. No se si será porque la he cargado conmigo en algunos viajes. Ha estado expuesta a distintas sensibilidades. Ahí debe de haber aprendido a perseguir autos. Pero bueno. Hoy que salí con ella y con Dani, recordé una conversación que ocurrió hace un tiempo y que me sorprendió. Porque cuando camino algunas cosas aun me sorprenden y otras no tanto. Hoy, por ejemplo, no me sorprendió que Dani hoy me cuente que estaba pensando dejar el Instituto.
Aquella vez, Valita me dijó o más bien me preguntó:

- ¿Qué pasó con el camote?
- No se - le respondo - ¿por qué me lo preguntas?
- Porque a mi me gusta el camote y no siempre me lo das y cuando converso con los otros perros sólo los más viejos lo recuerdan -pero ya no lo comen- y los chibolos ni siquiera saben que es.
- Ah! Es que ahora hay comida para perro.
- Pero no es tan rica. A mi me gusta el camote y los huesos y algunas de las sopas que me das. Pero me dicen que eso es raro, nadie come eso. Por lo menos, no los perros que están en los parques.
- ¡Valita! Es que cocinarle al perro es un chambón y además, creo que las personas prefieren darle comida de bolsa a sus perros porque después cuando cagan es más fácil recoger su caca.
- Ah! pero no es tan así, a mi igual la caca me sale recogible cuando me das camote y huesos.
- Ya la gente no sabe eso, ya se acostumbró a darle comida de bolsa a sus perros. Y prefiere creerse el cuento de que esa comida es balanceada, más sana, etc. Pero yo no creo eso. Pero claro, tampoco tengo siempre tiempo como para cocinarte.

Y me dejó pensando Valita en el camote. Ya de esta conversación unos cuantos meses. Volví a pensar en el camote cuando Giuliana llevó esas mermeladas fantásticas al taller. No se lo he dicho pero desde ahí pienso que ella podría comenzar a jugar con el camote. No para las mermeladas pero si para una especie de compotas para niños. Porque yo coincido con Valita en que el camote es rico. A mi me encanta glaceado y también ese dulce que se llama camotillo y recuerdo que de chico me encantaba comerlo al horno o frito, camotillo el tinterillo. Pero creo que comer camote es una costumbre que se ha perdido un poco. No tiene glamour. Pero bueno, que me importa, yo tengo los dedos de los pies como camotes.
Pero el camote está caro, por lo menos en el mercado del Edén de Benavides y en los supermercados de por mi casa. ¿Siembran menos? Porque dudo que se esté comiendo más. ¿Comida para bebes en base de camote? Como Gerber pero en camote. Mezclado con frutas. Quizás sea rico. Quizás pueda ser la competencia de Gerber a nivel global. Giuliana podría intentarlo, probar sabores, y luego hacer otra opción con maduro. Ese platano de la selva que tanto se come en Colombia. Esa es otra cosa que me encanta pero cuando he intentado cocinarlo en casa no me ha salido nunca. Pero bueno ese es un segundo paso. Por ahora el camote. Por Valita o por Emilio a quien algún día espero volver a oir gritar: ¡Por Ca-mo-te! ¡Por Ca-mo-te! ¡Por Ca-mo-te!

miércoles, 8 de abril de 2009

Si un pez espada nace en la laguna de Llanganuco


Si un pez espada nace en la laguna de Llanganuco y se lo cuentan a Vasca ella pondrá la misma cara de desconcierto que puso en Bogotá cuando Aizzy inició el proceso de vacunación contra la pobreza diciendo: a ver amigos cuenten algo importante que hayan aprendido últimamente.

Y si Aizzy se hubiera dado cuenta de la cara de desconcierto de Vasca (detrás de la cual percibí que había un poco de molestia o más bien temor por el uso inadecuado del tiempo), seguramente hubiera retrocedido intimidada barajando una nueva fórmula para el inicio del proceso de vacunación y yo no hubiera podido escuchar a Bethania decir, a su turno, que ella; tan estudiada, tan graduada; no había podido seguir la consigna de su amigo X, cuando regresando de otro proceso de vacunación contra la pobreza, manejando él y de copiloto ella, le propuso este juego: armemos historias incoherentes.

Y Bethania se dió cuenta; al décimo intento, cuando ya su amigo X se estaba ocupando de cambiar de música; que tenía en la mente demasiadas horas en la biblioteca -y muchas líneas cruzadas sobre todos los papeles que escribía y que, además, desde niña se había acustumbrado siempre a leer las instrucciones de las medicinas que tomaba y las que no tomaba -y que claro, no estaba nada preparada para jugar el juego de armar historias incoherentes.

Porque según confesó ese día (en el que no se por qué pensé en Claudia Guillén y luego Claudia Guillén se apareció en el desayuno), no era sólo que ella bebió otro idioma de los pechos de su madre, un idioma distinto al de los bogotanos; y distinto también al de los peces espada que nacen, si acaso alguno nace en la laguna de Llanganuco; sino que definitivamente a ella nunca le enseñaron a buscar en las bibliotecas los libros para hablar incoherencias.

Y, claro, menos -por no decir jamás- tuvo acceso a los libros codificados con tres X y luego un número, como por ejemplo el XXX1023 (qué es el que da cuenta del pez espada que no quiso nacer en la laguna de Llanganuco sino que siguiendo a Emilio Santisteban se fue a nacer en el mismísimo Korikancha dejando pasmados a las aves que comen migajas de la mano del cardenal al pie de la Catedral) y que son los libros más bravos porque te enseñan a hacer incoherencias.
Y hacer incoherencias canta la mujer que sueña ser alquimista no es lo mismo que sólo aprender a hablarlas. Pero yo no le pude decir eso a Bethania. Porque hubiera puesto sus ojos juntitos como cuando de niña su papá le ponía el dedo medio en la nariz y ella pretendía contar cuantas rayitas tenía la yema de ese dedo y yo no hubiera resistido en Bogotá ver eso. Así que sólo me quedé callado cuando, a su turno, contó la historia de algo importante que había aprendido últimamente.

Pero ¿por qué no logré yo conocer al pez espada que ha nacido en la laguna de Llanganuco? Quizás porque la carretera está demasiado mala en el callejón sin salida. Y dicen que está igual o peor la pista que sale del mar y se interna en la cordillera para llegar a los cerros que nos dan agua y que tienen su canción. Y la mamá del pez espada ya está demasiado harta de la basura como para soportar a ese grupo de policías que todos los días están plantados en la pista pidiéndole papeles con caritas de personajes célebres en la historia del Perú a los taxistas y choferes de combi y ahora que llueve tanto tampoco se quiere arriesgar a quedarse en uno de los huecos de la carretera como si fuera un sapo.

Porque a los sapos del callejón ahora sólo les queda buscar refugio en el clóset del cuarto de la mujer que sueña con ser alquimista y yo se que es muy díficil salir de ahí cuando escuchas a una chinita amarga amenazando con furia porque su papá, por sapo malo, también tiene que permanecer muchos años en un clóset que no es tan amable como el de la señora que sueña con ser alquimista. Entonces seguramente la mamá pez espada paso bailando, como Karine cuando la conocí, de puntita sobre su nariz y yo no me di cuenta.

Pero me hubiera gustado encontrarme con el pez espada que dicen que finalmente nació en la laguna de Llanganuco. Porque durante la tarde hice tres intentos para dormir un rato y, en cada uno de esos tres intentos, sobre mi cuello se han apostado varios francotiradores de muchas películas del país del norte que disparan y disparan y no me han dejado en paz. Y ahora que he salido a la calle y he mirado al cielo y vi la luna y he pensado como es que alguien no la aprieta para que mis neuronas convertidas en argollas comiencen a caer plácidas y ordenaditas en la bonita espada desenvainada del pez espada que, aunque no he tenido ocasión de verlo, ya nació en la laguna de Llanganuco.
Y claro, si eso hubiera ocurrido, Vasca estaría más relajada y eso haría que Aizzy pudiera hacer su trabajo también relajada y que Bethania deje de tratar de recordar inútilmente cuantas líneas tenía la yema del dedo medio de su padre y Emilio se hubiera quedado un rato más en casa contándome más historias del Korikancha y Pilar Nuñez no estaría haciéndome repetir quinientas veces "se burla de la llaga el que nunca conoció la herida... pero silencio, qué resplandor se abre paso a través de aquella montaña... es el oriente y Julieta el sol".

sábado, 28 de marzo de 2009

No te rías pues y habla


¿Y ahora planeta? ¿Qué esperas de nosotros? No te rías pues y habla. Ya se que tu risa es nerviosa. Ya se que no es suficiente. Pero ¿cómo se hace para que te tomemos más en serio? Por lo menos una horita, algo es algo ¿no?.

Ya no jodas, no me digas que es como pecar e ir al confesionario y seguir pecando que acá la gente es agnóstica. No me digas ingenuo. Una vez al año, una vez al mes, una vez al día. Ya carajo! ya sabemos que no es suficiente pero que quieres. La gente está tomando conciencia.

Tamare no te rías. Nunca tanta gente, nunca tantos, estamos calentando! Algo más grande vendrá de a pocos, la sociedad siempre ha reaccionado.Ta que te pones así! no te pases pues! me miras de lejos como si estuvieras en la luna. ¿Qué tu no estás en la luna? Igual no me gusta como me miras. No te derritas!

¿Sociedad minimalista? ¿Chau sociedad de consumo? ¿Dejar de consumir? ¿Qué vayamos al fondo del problema? ¡No nos mires como si estuviéramos en la luna, planeta!

jueves, 12 de marzo de 2009

¿Lo que pasó con lo gay pasará con lo quechua?

Hay acontecimientos que pueden desatar un cambio cultural en la sociedad. La publicación en los primeros años de los 90 del libro "No se lo digas a nadie" de Jaime Bayly, por ejemplo, significó el fin del acorralamiento de lo gay en el Perú para dar paso a una cultura de la tolerancia y la aceptación de lo homosexual. Un solo hecho y una sola persona, un libro y un autor dispuesto a un corajudo encaramiento de su sociedad lograron dar un vuelco a la página de la discriminación. Nunca más después de ese libro discriminar a un homosexual fue un hecho socialmente aceptable.

Ha pasado también con la cocina gracias a Gastón Acurio. Una persona, un discurso claro, un programa de TV en el cable finalmente terminaron convenciendo a nuestra sociedad que había un motivo de orgullo en nuestra identidad. Hoy Gastón carga sobre sí el mérito de haber activado a la industria gastronómica y con ello está activando a millares de personas a hacer mejor su chamba. El ejemplo de la cocina más que ningún otro hoy por hoy en el Perú es el ejemplo de lo que hay que hacer para que nuestra cultura esté presente en el mundo.

Creo (espero, anhelo) que luego de ese cantar quechua de Magaly Solier en la Berlinale y de lo que parece va a ser un corajudo encaramiento a nuestra sociedad de esta joven mujer ayacuchana las cosas para lo quechua, lo andino, lo serrano van a por fin cambiar en el Perú. Creo que ella va a ser que los quechuahablantes pierdan la verguenza de serlo. Creo (espero, anhelo) que ella, desde la dignidad con la que acepta su historia, va a lograr que los peruanos nos miremos entre nosotros de una manera menos prejuiciosa. Creo que a través de su canto y su decir transparente vamos a poder llorar nuestra pena y nuestra angustia por esa guerra de 22 años que marcó generaciones. Creo que a través de ella vamos a por fin poder pedir perdón a Ayacucho, a Huancavelica, a Andahuaylas, a Cerro de Pasco y a cuanto pueblo andino hemos maltratado durante tantas décadas con nuestra indiferencia centralista.

Creo que ella, a sus 22 años, con su parar digno y veraz hará frente a García, a Fujimori, a cualquier general, ministro o cardenal que se resista a pedir perdón, creo que ella está poniendo las cosas en su sitio y hará bajar a los atorrantes la mirada. Y ese gesto del atorrante bajando la mirada será un triunfo de la sociedad peruana frente al poder. Pero sobretodas las cosas, Magaly Solier en cada entrevista, en cada canto está permitiendo que muchos con su misma historia se identifiquen, se acepten, se dignifiquen. Y eso es tan bueno.

Ojalá que pronto se llenen sus conciertos. Ojalá que esta mujer se mantenga firme ante la fama. Ojalá que gane un Grammy pronto. Ojalá que más bellezas andinas inunden los catálogos y las vallas publicitarias. Ojalá que más cantantes quechuahablantes creen música y no sólo banalidades ritmicas para vender cerveza en los conciertos. Porque supongo, que pronto, en los conciertos de Magaly Solier en los pueblos andinos, lo que tendremos es un silencio de adoración a la ídolo que nos dice cosas y eso, va a ser tan bueno, tan bueno para nuestro país.





Aquí un extracto de su página web:"Nací en la ciudad de Huanta, la esmeralda de los andes, Ayacucho. Desde muy niña me sentí atraída a la música, crecí escuchando música andina ayacuchana. Mi infancia fué, se podría decir, normal. Eramos 6 hermanos, 4 varones, 2 mujeres. Todos trabajábamos en la chacra de la familia, vivíamos y comíamos gracias a ella. Vimos muchas cosas malas y feas, Huanta fué la ciudad peruana que mas sufrió, que tuvo mas muertos por el terrorismo. Mi madre siempre me protegió, a ella le debo todo. Todo. Ella cantaba, siempre, tiene bonita voz. Un día, cogió una guitarra y se puso a contarme su vida, nunca olvidaré eso, esas lágrimas que contaban nuestra historia. Ese día decidí que quería ser cantante, como ella.

Desde que tuve edad, participé en cuanto festival de canto había. En el 2003 y 2004 gané el X y el XI FESTIVAL DE LA CANCIÓN AYACUCHANA BUSCANDO NUEVOS VALORES, en Huanta, Ayacucho.Años después, me encontraba en la plaza de armas de Huamanga con mis amigas del colegio. Vendíamos comida que habíamos cocinado para obtener el dinero para nuestro viaje de promoción al Cusco. Y había una gringa que me miraba mucho, desde hacía horas, ("pishtaco", me dije) y se me acercó. Me compró mi puca picante y, comiendo, me preguntó si me gustaría actuar en una película...ya pues, le dije. Era Claudia Llosa. Pasó un año y me volvió a llamar para un casting. Así ingresé al mundo del cine. Yo, ni sabía que era eso. Ahora se mucho". Tomado de http://www.magalysolier.com/

miércoles, 4 de marzo de 2009

Los medios de comunicación y la cultura peruana / Es hora de hacer algo


Soy de los que piensa que ya es hora de darle un fuerte sacudón a los medios de comunicación por su escasísimo tratamiento a los temas culturales en el Perú. Creo que los medios hoy día son como una represa que está embalsando un torrente de creatividad que espero pronto estalle. Siento que se podría venir un boom cultural peruano. Me gustaría que ayudemos a acelerarlo y para ello, es indispensable que los medios de comunicación peruanos se reinventen y sirvan de plataforma. Para que exijan más reflexión, para que potencien liderazgos creativos. Para que permitan que se generen estrellas. Plataforma para que contribuyan a construir un boom que sea peruano para el Perú y no sólo peruano para la exportación. Para que nadie diga, como ahora, que salió adelante con todo en contra. Que nadie se dió cuenta de su importancia hasta que de afuera fue reconocido.
Creo hay que invertir la relación entre periodistas y medios con los creadores culturales. Espero que pronto el artista deje de ser un mendigo que sólo pide la publicación de sus notas de prensa y pase a ser tratado como el creador extraordinario que es, el intelectual que reflexiona, la vanguardia que propone.
Espero que todos los roles de alpinchismo y hueveo que hoy están tan en boga los medios de comunicación en el Perú (comenzó con las políticas sicosociales de la época de Fujimori) den paso a un espíritu de construcción de sociedad. Porque no puede ser que gente tan inteligente lo único que nos proponga son caca, pichi y poto, pedos y chismes, romances y sacadas de vuelta, glamour hollywoodense volteado de notas de prensa de los estudios de cine, música de baúl de recuerdos, música de corporaciones. Ni siquiera hay un trabajo sobre espectáculos pues (sobretodo en la tele y en la radio) el tema es de mierdáculos.
¿Por qué no hacemos un inventario de todos los espacios en los medios de comunicación dedicados a la cultura? Y luego conversamos con ellos dando cuenta de nuestras expectativas. Finalmente quienes tienen el poder en los medios no son solo los propietarios -con quienes también hay que hablar-, sino gente conversable, gente que estudió con nosotros. Esos periodistas, comunicadores, que ejercen el poder poniendo la agenda de lo que la gente se entera necesita sentir que sus amigos estamos muy descontentos con lo que hacen. Porque no están haciendo nada. Nada para construir un país mejor, un país con más fuerza en el mundo.
Quizás una universidad pueda servir de espacio de encuentro. ¿La Católica, la UPC, San Marcos, la de Lima, la San Martín? ¿Habrá un grupo de activación cultural interesado en convocar o tendrá que ser una embajada o centro cultural extranjero el que nos convoque a construir país?

domingo, 1 de marzo de 2009

¿En serio, es así de pobre?


Me pregunta Chío, mi sobrina, al final de la película "Quisiera ser millonario". ¿Vive tanta gente sobre la basura?
Yo asiento con la cabeza y miro para otro lado. Traté de contener la explosión de llanto. Casi no pude. Se me mojaron los ojos rápidamente y casi se desatan las convulsiones esas del llanto. Si dejaba abrir las compuertas... pero las cerré, ya se que estuvo mal, que es bueno llorar, pero se hubiese venido un mar...
¿En serio es así de pobre?... Esas palabras desataron una pena que llevo cargando varios años. India. Llegué ahí a principios de Noviembre del 2003, llegué por avión de Dakha, Bangladesh, donde había estado visitando el Grameen Bank. Aterricé en Calcuta o Kolkata como hay que llamarla ahora.
Viví en India varios meses. Saltando por muchas ciudades. Nunca he podido contar mis sensaciones ni toda la movilización que India produjo en mí. Tan solo algunas anécdotas. Llevo más de cinco años callado. Tengo, con Romina Cruz, un documental sin editar de una experiencia notable de banco local ahí. Luego, Romina hizo su chamba de editar las imágenes. Yo no he podido aun hacer el guión.
India todavía me duele en el alma. Se suponía que iba a pasar ahí este año nuevo. Iba al matrimonio de Rakhi Mehra y Marco. El viaje se truncó por motivos de fuerza mayor: la sentencia de un juicio que venía cargando por mi administración de Prompyme. Pero antes de eso, me costaba tanto decidir ir. Y es que yo llegué a India por unas semanas y finalmente me atrapó fisicamente meses, emocionalmente, años. India. Voy o no voy, deshojaba margaritas. No fui. Por miedo, de dejarlo todo otra vez y volver a sentir, eso que sentí y pensé y reflexioné y que no puedo aun expresar.