sábado, 21 de noviembre de 2009
Ha llegado la hora
De hacer las tareas. De cerrar el círculo. De liberarte de cargas gratuitas. Ha llegado la hora, recíbela con cariño. Deja que se siente, que tome su café. Acógela. Que no se pase de largo. Porque cuando se pasa la hora comienzas a estresarte y ya sabes que eso no te queda bien.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
sábado, 14 de noviembre de 2009
miércoles, 11 de noviembre de 2009
No hagas muchas cosas
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
No hagas muchas cosas porque después te desordenas.
martes, 3 de noviembre de 2009
Aplicadito
Eso, ando aplicadito. Cumpliendo mis tareas, ocupándome de mi. Tomando clases, leyendo separatas, haciendo chequeos médicos de rutina. Bien.
Primero tú, después los otros.
El corazón es el órgano más importante del cuerpo.
Esas dos frases las escuché hace poco en Marcará de un médico californiano especialista en terapia sacro craneal.
Acá tengo mi receta, al final dice: encuentra tu tierra.
Primero tú, después los otros.
El corazón es el órgano más importante del cuerpo.
Esas dos frases las escuché hace poco en Marcará de un médico californiano especialista en terapia sacro craneal.
Acá tengo mi receta, al final dice: encuentra tu tierra.
viernes, 23 de octubre de 2009
Vuelve los ojos locos
Muchas veces los gobiernos necesitan que la gente no esté concentrada en lo que está haciendo. Generalmente por motivos de corrupción. Otras veces, porque no pasa nada: el Estado no puede producir noticias todos los días, no se puede tener resultados que mostrar ni planteamientos que hacer a la sociedad todos los días. Entonces jode tener a la prensa encima. Sobretodo si esa prensa está abocada al escandalete merecido o inmerecido.
También ocurre que los propios medios de comunicación necesitan mover temas para jalar audiencia. La audiencia aumenta la capacidad de negociación con los clientes (formales e informales). Digamos que los clientes formales son los que pagan dinero a cambio de un servicio que es facturado. Los informales no sólo pagan en dinero, también en favores. Este dinero o este intercambio de favores no tiene registro salvo a que a alguna de las partes se le ocurra hacer algún tipo de registro y nadie se entera salvo que ese registro salga a la luz, cosa que por lo general no ocurre.
Las empresas de todo tipo - incluso las culturales y artísticas - han aprendido también a inventar noticias para llamar la atención sobre si mismos. La cobertura de la prensa, hacer noticia de cualquier forma, garantiza una cobertura mediática que es muchas veces más fuerte que un aviso publicitario. Y es gratis.
Las noticias que se inventan, las noticias absurdas que se agrandan, el juego de mover la opinión pública para un lado a otro es una práctica usual en el Perú. Y en muchos países del mundo.
Casos burdos hay todos los días, el pulmón de Susan ha dado la excusa perfecta para hacer un apanado. El apanado es un desquite masivo ante una molestia que va más allá del pulmón y de esta poco ética mujer. Pero el Perú, su política, sus medios de comunicación han sido su escuela. ¿Se ampliará la reflexión?
Etiquetas:
cortinas de humo,
estado,
gobierno,
manipulación,
Medios de Comunicación,
opinión pública,
periodismo,
Periodistas,
Perú,
Pulmón,
Susan
viernes, 9 de octubre de 2009
Crear tu espacio común
El martes tuve ocasión de ir al Galpón, un espacio de teatro en Pueblo Libre manejado por unos jóvenes egresados de la Facultad de Artes Escénicas de la Universidad Católica.
Disfruto ir ahí. Mucho. Primero porque cada vez que voy me encuentro con obras trabajadas con una urgencia de decir, escritas, dirigidas y actuadas por jóvenes. Obras vivas del Perú y la Lima de hoy. Obras fuertes que arden en deseos de decir cosas. De llamar la atención sobre temas. De expresarse acerca de lo que nos pasa.
Me gusta también porque el Galpón me remite a mis veintes. Cuando miro a los chicos que asisten puedo reconocer mis veintes y me sonrió cómplice. Observo fachas, gestos, modos de relacionarse, escucho las conversaciones, se respira rico.
Y, finalmente, me gusta porque ese barrio de Pueblo Libre es tan bonito. Es bonito porque a metros está la formidable Plaza con sus preciosísimos árboles, el mejor Queirolo, las callecitas. Me gusta y me da que pensar en qué bonito sería si...
La Candelaria
En ese estado de ánimo me dió por pensar en que pasaría si el próximo año más jóvenes se animasen a abrir espacios de arte y cultura en esa zona y la imagen que se me vino fue inmediatamente la de La Candelaria en Bogotá. Suelo caer por ahí con frecuencia pues queda cerca a la Asociación Nacional de Recicladores, institución que visito cada que voy por allá. Me encanta caminar por la Candelaria después de ver a mis amigos recicladores. A veces me meto a cualquier obra simplemente por las ganas de saber que pasa con el teatro por ahí. A veces me escabullo por las calles, en su placita y me sento a ver los espectáculos callejeros.
Recuperar nuestro eje
Escribí sobre esto en mi estado en Facebook. Sobre el qué pasaría si... Y los primeros comentarios fueron más por el lado del escepticismo y el dolor ante la invasión de la "modernidad" que nada lo respeta. Y sí pues, los que queremos una ciudad para vivirla y amarla y recorrerla y divertirla y vitalizarla estamos jodidos en estos tiempos de avance de la construcción y las cadenas estandarizadas de cafés y restaurantes. Estamos jodidos y en repliegue.
Por eso creo que hay que estabilizar nuestra posición. Recuperar el centro, nuestro eje de creencias y comenzar a responder. Ni la cultura ni el arte merecen estar tan arrinconadas. El disfrute de la ciudad por parte de sus ciudadanos no puede ser avasallado por el pequeñísimo interés individual de una compañía constructora, un grupito de propietarios y algunas empresas (yo diría algunos poquísimos estúpidos gerentes) sin conciencia urbanística.
Construir una ciudad que disfrutemos
Pero somos nosotros los que estamos sin tiempo para dedicarnos a construir lo colectivo. Si me preguntan que es primero: el activismo o la doctrina, digo que la doctrina. Siempre es más sólido hacer activismo con doctrina que sin ella. Definir los principios básicos que movilizan las acciones ciudadanas y luego convocar a la acción ciudadana. No sabemos mucho tampoco de acciones ciudadanas basadas en diálogo y negociación. En respeto de planes y de espacios. En democracia. Sabemos más de acciones puntuales y breves para manifestar nuestros desacuerdos.
Si somos animales políticos, constitutivamente nos tenemos que ocupar del bien común y de nuestros intereses comunes. Siempre. Pero nosotros hemos abandonado ese rol a malos representantes. Hemos dejado de estar por cansancio, por flojera, por desidia. Ejercer la ciudadanía pasa por ejercer nuestro ser político y social. No por necesariamente hacer política partidaria y postular a cargos. Ejercer ciudadanía es comprometerte con tu bienestar en los espacios colectivos. Si después, alguien quiere hacer política pues bienvenido, que se gane con inteligencia, carisma, capacidad de ejecución práctica el respaldo y los votos.
Bueno, en eso pienso cada vez que voy al Galpón. ¡Gracias muchachos!
Etiquetas:
accion ciudadana,
arte,
Artes Escénicas,
Bogotá,
Ciudadanía,
Cultura,
El Galpón,
La Candelaria,
Lima,
participacion politica,
PUCP,
Pueblo Libre,
Sociedad del No Consumo
jueves, 8 de octubre de 2009
¿A dónde vamos?
¿Estamos felices con la ruta que estamos siguiendo?
¿Cuándo vendrá el plantón? ¿Será humano? ¿O simplemente será la naturaleza y la escasez la que nos hará parar?
Lo primero nos haría vivir un momento extraordinario, lo segundo sacará lo peor del ser humano.
¿O todo esto es un absurdo paranoico de mucha gente?
Mis ojos ven cada mes como se derriten los nevados del Callejón de Huaylas y no comprendo porque el Perú está tan calladito en materia del calentamiento global.
Si uno cruza un poco de información y la reflexiona, la razón dice que si no paramos hoy vamos a enfrentar una catástrofe mundial bastante pronto. Y yo no entiendo porque, sabiéndolo, no forzamos radicalmente un cambio.
Veo a gente que abandona ya las ciudades. Que se va a sitios donde hay agua y poco contacto con el mundo moderno. Personas que migran - dejándolo todo - de países "desarrolladísimos" a supuestos lugares "atrasadísimos".
La gente sospecha que van a pasar cosas feas. Muy feas.
Uno escucha: compra tu tierra de una vez. Porque hay que adaptarse.
Hay personas que ya te invitan a cambiar drásticamente tu vida. Que te invitan a adoptar la salida individual. ¿Qué esperamos? ¿Se va a producir un milagro?
¿Cuándo vendrá el plantón? ¿Será humano? ¿O simplemente será la naturaleza y la escasez la que nos hará parar?
Lo primero nos haría vivir un momento extraordinario, lo segundo sacará lo peor del ser humano.
¿O todo esto es un absurdo paranoico de mucha gente?
Mis ojos ven cada mes como se derriten los nevados del Callejón de Huaylas y no comprendo porque el Perú está tan calladito en materia del calentamiento global.
Si uno cruza un poco de información y la reflexiona, la razón dice que si no paramos hoy vamos a enfrentar una catástrofe mundial bastante pronto. Y yo no entiendo porque, sabiéndolo, no forzamos radicalmente un cambio.
Veo a gente que abandona ya las ciudades. Que se va a sitios donde hay agua y poco contacto con el mundo moderno. Personas que migran - dejándolo todo - de países "desarrolladísimos" a supuestos lugares "atrasadísimos".
La gente sospecha que van a pasar cosas feas. Muy feas.
Uno escucha: compra tu tierra de una vez. Porque hay que adaptarse.
Hay personas que ya te invitan a cambiar drásticamente tu vida. Que te invitan a adoptar la salida individual. ¿Qué esperamos? ¿Se va a producir un milagro?
martes, 6 de octubre de 2009
Fin de año
He vuelto a mis caminatas y hoy me sorprendió el sol dando la vuelta al Pentagonito. Caminar es un ejercicio doble, trabaja mi cuerpo y trabaja mi cabeza. También trabaja mi voz porque sigo terco en no ponerle correa a mi perra así que de cuando en cuando tengo que llamarla al orden: ¡Vala! ¡Vala ven!
Hoy pensaba, se fue el 2009 y, en cierta medida, ahora que escribo, creo que así ha sido. Para mí este ha sido un año corto, de cierre de una etapa, y ya acabó; todo lo que viene ahora pertenece al 2010.
¡Feliz año! ven que te abrazo 2010.
Hoy pensaba, se fue el 2009 y, en cierta medida, ahora que escribo, creo que así ha sido. Para mí este ha sido un año corto, de cierre de una etapa, y ya acabó; todo lo que viene ahora pertenece al 2010.
¡Feliz año! ven que te abrazo 2010.
sábado, 8 de agosto de 2009
La batalla de los placeres
Tu alma pájara aletea y canta inquieta, tu cuerpo jaula se arropa. Ir o no ir, batalla grotesca. Pasar por el baño de agua tibia o pasar de largo hasta un nuevo buenos días. Sonreir, escuchar, conocer, reconocer o despertar temprano, recoger el periódico de tu garage, hacer café y saludar al sol como una mañana de verano. Oh! el alma pájara versus el cuerpo jaula.
El riesgo desconocido o lo bueno conocido. Batalla de placeres o batalla de repeticiones. Tururún.
El riesgo desconocido o lo bueno conocido. Batalla de placeres o batalla de repeticiones. Tururún.
jueves, 6 de agosto de 2009
Si saliéramos de este remolino
¿Cuándo entramos al remolino del consumo? ¿Fue en el siglo XX o en el XIX? Creo que importaría reconstruir la historia ésta que va a concluir con el fin del mundo. ¿Cuáles han sido las curvas en este camino que nos lleva al despeñadero? No lo se, pero creo que sería bueno identificar sus hitos, los puntos de inflexión que llevan a nuestro final.
Hasta ahora, hemos estado acostumbrados a hablar del sistema capitalista plateándonos su dicotomía con el comunismo o su versión light el socialismo. Pero, ya a estas alturas, convendría dejar esos términos guerreros y falsamente dicotómicos para hablar del eje que hoy por hoy mueve todo: el consumismo. Nuestras pinches ganas de tenerlo todo en versión individual. La exacerbación de nuestro ego a través de la reiteración del "yo tengo", "yo tengo", "yo tengo".
Si claro ¡qué ingenuo eres! - me dirán algunos -, el consumismo es alimentado por el deseo de las empresas de generar más y más utilidades para sus socios. Y son finalmente ellas las que nos alientan a través de la publicidad al consumo.
Yo creo que ya no. Hoy somos nosotros los consumidores los que alimentamos a las empresas. Hoy podríamos decir basta, nos bajamos del coche, nos bajamos del remolino consumista.
- ¿Cómo?
- Simplemente parando.
- ¿Pero somos demasiados para parar? - me dirán.
- ¿Y? ¿Cuál es el problema?
- ¿Pero de que vamos a vivir? ¿Quién trabajará? - me pregutarán.
En realidad, necesitamos mucho menos cosas de las que tenemos y mucho menos de las que quisiéramos tener. En realidad, necesitamos mucho menos empresas de las que existen, necesitamos trabajar mucho menos de lo que trabajamos.
La joda, es que nos gusta demasiado tener. La joda es que no podemos controlar nuestras ganas de mostrar lo que compramos. La joda es que probablemente si paramos no sabríamos que cosa hacer con nuestras vidas.
Somos ya todos como esas historias que se leían en décadas pasadas sobre los japoneses. No podemos dejar de trabajar, no podemos dejar de consumir, no podemos dejar el camino que nos lleva al fin del mundo.
Es de bobos. Totalmente de bobos no hacer algo radical. Un plantón, una parada general. Lo que se opone al consumismo, por ahora, es el no consumo.
Después ya veremos.
martes, 4 de agosto de 2009
Una canción recién conocida para festejar a un viejo amigo
Un regalito para Rolando Toledo en su cumpleaños 41. Sapo Cancionero, canción popular argentina interpretada por Manuela Medina.
lunes, 6 de julio de 2009
El fin del mundo
O para los optimistas, el fin de un mundo. Como sea - y ni es un placer decirlo, y menos un agudo descubrimiento-, vamos camino al despeñadero. El tema que a mi me hace saltar las neuronas es el por qué seguimos caminando en fila rumbo a la segura muerte masiva.
Yo sinceramente preferiría dar la lucha. Hay que hacer un profundo ajuste en la manera como vivimos. Consumir menos todo. Cambiar radicalmente de patrón de "mundo ideal".
No conozco China aun y debería, pero si algo que asaltaba mi mente constantemente en mi viaje por Bangladesh y por India eran las reflexiones sobre qué tipo de pobreza había que erradicar y cómo.
497 millones de autos por año
Porque en la línea definida por las agencias mundiales la pobreza termina si cada pobre pasa a ganar un dólar más cada día. El círculo virtuoso pasa por incrementar la capacidad de ingreso para que se incremente la capacidad de consumo para que se genere bienestar y riqueza... y yo pensaba viendo las multitudes caminar por Dhaka, Delhi, Calcuta, Mumbai un dólar más al día para cada indio hacen mil cien millones de dólares al día, o sea multiplicado por 365 días: 401, 500 millones de dólares al año, osea para que te entre bien en los ojos USD 401,500´000,000 que sumados a los 492,750´000,000 dólares adicionales anuales que deberían producir como mínimo los 1,300´000,000 de chinos harían la suma de 894,250´000,000 de dólares anuales para nuevas compras.
La cifra es inmensa pero la realidad es peor. Convertida en autos de 2000 dólares tendríamos cada año 497 millones 125 mil autos más circulando al año, que es un huevo, si, es un huevo, pero, como digo, es peor. El asunto se agrava porque por cada dólar diario que producen los pobres, los ricos del mundo somos capaces de producir diez o más. Entonces... el problema se agranda y se agranda y se agranda cada año.
Se acerca el fin del mundo. O de una manera de vivir en el mundo. Vamos en fila todos paso a paso a trote veloz. Pronto, bastante pronto, comenzará la escasez, las epidemias, la lucha por los recursos, la violencia de los unos contra los otros, la reducción violenta de poblaciones. ¿Podríamos evitarlo? ¿Honestamente piensas que sin hacer cambios radicales podríamos evitarlo? Dime cómo, por favor.
Creo que es momento de una profunda revisión de conceptos tipo "modelo de desarrollo", "progreso". Creo que las nociones de progreso personal como acumulador de cosas para uso individual debe llegar a su fin. Lo siento, hay que poner fin al consumismo.
Es momento de imaginar otro uso del tiempo de las personas, cambiar totalmente la manera como vivimos. Frenar en seco porque al despeñadero lo tenemos al frente. Frenar en seco, frenar totalmente, aunque los que conduzcan las locomotoras de este tren de la muerte nos digan que no es posible.
Etiquetas:
ashoka,
banco mundial,
Bangladesh,
bid,
capitalismo,
China,
consumismo,
desarrollo,
India,
individualismo,
Juan Infante,
mundo ideal,
pobreza,
progreso,
riqueza,
un dolar por dia
viernes, 3 de julio de 2009
¡Estalló el foco!
Ayer, al cerrar el Taller de junio estalló el foco de mi proyector. Un sonido seco, potente dentro de su pequeñez y un poquito de humo. ¿Qué pasó? - preguntaron los alumnos. Debe ser el foco del proyector - respondí despreocupado. Pero me he quedado pensando... ¿Será una señal?
Y es que había decidido tomarme julio sin dictar el taller y quizás también agosto. Y lo de ayer fue tan preciso. Justo al final, apagando ya el aparato.
Se que significa esa señal.
Y es que había decidido tomarme julio sin dictar el taller y quizás también agosto. Y lo de ayer fue tan preciso. Justo al final, apagando ya el aparato.
Se que significa esa señal.
sábado, 6 de junio de 2009
Los Heraldos Negros
César Vallejo
Hay golpes en la vida, tan fuertes ... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!
Son pocos; pero son... Abren zanjas obscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán talvez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!
Hay golpes en la vida, tan fuertes ... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!
Son pocos; pero son... Abren zanjas obscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán talvez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
